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Conéctate, vivamos La Experiencia HUMANISTA

La educación formal inicia con Preescolar, habiendo actualmente un amplio reconocimiento oficial y social de la importancia de esta etapa del desarrollo, como un cimiento sólido para el desarrollo de competencias en nuestros alumnos.

En la Educación Primaria nuestra filosofía y trabajo se basan en la formación de alumnos respetuosos, alegres y competitivos, capaces de enfrentar con éxito los retos que plantea el medio circundante en que se desenvuelven.

La Secundaria, como parte de la educación básica, posibilita a nuestros alumnos la continuidad en su formación, ampliando áreas del conocimiento y desarrollando competencias, que les permite tener una visión más clara.

S O Y    H U M A N I S T A    Y    ¿T Ú?

El Colegio Humanista Mexicano agradece su interés, somos una institución privada que presta servicios educativos de Preescolar, Primaria, Secundaria de alta calidad con una experiencia de 18 años incorporada a la SEP.

Tenemos un proyecto de calidad comprometido con valores sociales, familiares; lleno de programas y experiencias nuevas para sus hijos. Para que ellos no solo aprendan contenidos sino también habilidades para la vida

Estamos trabajando para convertirnos en la mejor escuela con exigencia en los contenidos, en los procesos de aprendizaje y en las actitudes.  Ser un colegio que haga que cada uno de sus alumnos llegue lo más lejos posible

PERFIL ALUMNO HUMANISTA

Estamos conscientes de la transformación del mundo actual y el cambio nos genera incertidumbre con respecto al futuro; diversas características de hoy son muy distintas a las que como niños nos tocó vivir. Por ello el Colegio Humanista se transforma para desarrollar alumnos:

                        ¿Ya sabe lo que quiere para sus hijos?                                     Lo mismo que nosotros

” Un futuro mejor con más oportunidades “

ÚNETE A ESTA GRAN FAMILIA

Una sociedad mejora porque mejoran los individuos que la componen, porque se supera la ignorancia y se templan los defectos. Creemos, por tanto, que la tarea de educar debe reservarse a los que sean capaces de entregarse a cada nueva generación de alumnos, los que tengan voluntad de transmitir porque comunican un saber riguroso y de primera mano y transmiten actitudes que verdaderamente practican.